¡70 km² de papel de regalo se gastaron el año pasado en España!
¡Este desperdicio, brutal, de papel! (yo envuelvo los regalos con papel de periódico). No es lo único que se malgasta en estas fechas, las enormes cantidades de desperdicios que se tiran tras las abundantes, y suculentas, comidas navideñas (donde te picas con el/la vecino/a para hacer platos más caros y deliciosos que él/ella) y los envoltorios y cajas de los múltiples regalos (la mayoría comprados para quedar bien, no porque le hagan falta al destinatario) que se dejan apiladas por fuera de los contenedores, olvidando el noble arte de separar los residuos (aunque muchas veces el problema es que los contenedores están llenos)... ¡ME ENSANGUINA!
¿Es necesario todo esto?
¡Este desperdicio, brutal, de papel! (yo envuelvo los regalos con papel de periódico). No es lo único que se malgasta en estas fechas, las enormes cantidades de desperdicios que se tiran tras las abundantes, y suculentas, comidas navideñas (donde te picas con el/la vecino/a para hacer platos más caros y deliciosos que él/ella) y los envoltorios y cajas de los múltiples regalos (la mayoría comprados para quedar bien, no porque le hagan falta al destinatario) que se dejan apiladas por fuera de los contenedores, olvidando el noble arte de separar los residuos (aunque muchas veces el problema es que los contenedores están llenos)... ¡ME ENSANGUINA!
¿Es necesario todo esto?
No estoy en contra de los regalos navideños, de la ilusión de
los niños por la llegada de los Reyes Magos, de las comidas familiares... el problema es que todo lo queremos hacer a lo grande y mejor que los demás, que si las luces de mi pueblo son más bonitas que las tuyas, que si tengo en el balcón 24.000 luces y tú sólo tienes 18.000, que si me regalaron un móvil nuevo porque el del año pasado no tiene cámara de 10 Megapíxels, sólo de 9, y un largo etc. mientras acumulamos cosas en casa que al final tiramos para poner las nuevas.
los niños por la llegada de los Reyes Magos, de las comidas familiares... el problema es que todo lo queremos hacer a lo grande y mejor que los demás, que si las luces de mi pueblo son más bonitas que las tuyas, que si tengo en el balcón 24.000 luces y tú sólo tienes 18.000, que si me regalaron un móvil nuevo porque el del año pasado no tiene cámara de 10 Megapíxels, sólo de 9, y un largo etc. mientras acumulamos cosas en casa que al final tiramos para poner las nuevas.Aquí les pongo algunos consejos de Ecologistas en Acción, se que es difícil seguir estos consejos al pie de la letra, pero cambiando dos o tres hábitos consumistas cada uno/a estaremos dando un gran paso.
- Antes de comprar un regalo es importante reflexionar. Es necesario reducir el nivel de consumo. La compra excesiva y la acumulación de objetos sólo conduce a no valorar lo que se tiene y al agotamiento de los recursos naturales.
- Hay ciertos objetos de consumo, como los teléfonos móviles, cuyos efectos sobre la salud en menores pueden ser muy perjudiciales.
- Es recomendable estar seguros de comprar el contenido y no el envase. Hay que evitar los productos con envoltorios excesivos o superfluos, al igual que rechazar las bolsas de plástico que dan en los comercios llevándolas desde casa.
- La comida precocinada implica más envasado y consumo de energía. Los productos frescos, de temporada o menos elaborados resultan más baratos, más sabrosos y tienen menos aditivos.
- Es importante no olvidar que algunos alimentos intrínsecamente ligados a la navidad, como los langostinos, están siendo criados en muchos casos en los humedales costeros tropicales, produciendo graves daños para las economías locales y para la biodiversidad.
Para aquellos que todavía no han hecho las compras pueden pasarse por la Biblioteca Pública del Estado, situada en el Parque de la Granja en Santa Cruz de Tenerife donde la Fundación Ataretaco celebrará un rastro con ropa, libros y electrodomésticos de segunda mano los días 18, 19 y 20 de diciembre de 10.00 a 20.00 h.

